miércoles, 17 de marzo de 2010
Testimonio de una Luchadora. Parte II
"...Primero me debía operar, para extraer el tejido afectado, era el momento de hacer una difícil decisión, ¿quería quitarme los dos senos? Si no lo hacía, corría el riesgo de volver a tener cáncer, y si lo hacía perdería mi identidad de mujer, mi esposo se negaba a aconsejarme, sentía que sería su responsabilidad, sentía que si me decía que no, y luego me daba cáncer seria su culpa, y si me decía que si, sentía que el seria el culpable de haber perdido una parte tan importante de mi cuerpo, hasta ahora me había sentido orgullosa de mis senos, toda mi vida los había cuidado, hidratándolos para evitar las estrías, ni siquiera en el embarazo aparecieron, sin embargo, decidí quitármelos los dos, mi vida y mi salud eran lo primero, la primera quimioterapia fue espantosa, nunca había hecho algo tan difícil y doloroso como eso, vomite 15 veces en una noche, sentía que mi cuerpo era de goma, que no lo podía mover, que si lo movía me rompería, o algo peor, vomitaría. Estaba harta de vomitar, porque cada vez que vomitaba me cepillaba los dientes, era una actitud poco inteligente por mi parte, porque cada vez que me cepillaba vomitaba de nuevo, pero me aterraba la idea de lo que el ácido del vomito le podía hacer a mi dentadura, llegue a pensar que no iba a sobrevivir ni siquiera al tratamiento, mi cuerpo se debilitaba por la falta de comida, y el exceso de vomito..."
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